Salís de cuentas. Llega el momento !

por Sancho Lerena


Es ahora cuando te das cuenta de que sí, por fin vas a ser padre. ¿Acojonado?, ¿ilusionado?, ¿confuso?. Da igual, tu padre pasó por lo mismo que tú, y como tú cientos de miles de personas pasan por lo mismo todos los años, así que no te sientas tan especial. Aprieta los dientes, ¡ya viene!.

¿Pensando en apurar los últimos momentos?, ¿tienes miedo de no poder dormir nunca más doce horas del tirón?, bueno podría seguir diciendo chorradas de cosas que representan aquello que los que están fuera de tu situación ven, pero ¿qué hay de lo que ves tu?.

Yo ardo en impaciencia de verla sonreír y ver sus manitas coger mi dedos, y todas esas cosas que sólo yo puedo ver, probablemente veas otras. Pero la ilusión es lo que te da fuerzas para enfrentarte a lo que sea. ¡Lo que sea!

Aunque quedan horas, días a lo sumo, cuesta dormir. Es importante ser consciente de que en estos días, se descarga tensión por sitios de lo más inesperado, así que procura no tomar decisiones importantes estos días, porque puedes cometer errores debidos a la presión invisible que te corroe por dentro. Evita las discusiones y sobre todo, céntrate en lo importante – no lo dejes para lo último-, porque aunque te parezca que lo estás llevando bien, sólo estas evitando pensar en ello, pero el cuerpo, que no es tonto, no se deja engañar. Muchos padres explotan en un momento u otro, algunos cuando se ven por primera vez con su niño en brazos y todo el mundo le empieza a agobiar, un buen amigo entró en modo agresivo y echó a todo el mundo a patadas. Evítalo. Haz de hombre: planifica.

¿Porque planificar los momentos que van desde las primeras contracciones hasta que llegas a casa?. La improvisación no existe, se ensaya, y si no puedes ensayar, al menos piensa lo que va a ocurrir y cómo lo vas a controlar. Al fin y al cabo eres el padre no?, es esto en lo que puedes ayudar a la madre, y créeme, tu mujer no estará para gaitas cuando de a luz, así que tu tienes la obligación de tomar el control de la situación. Ahora que vas a ser padre, ahora que va a nacer tu primer hijo. Ahora, y no antes, vas a ser, por fin “mayor”.

Sí, ya no hay vuelta atrás. Es aquí cuando los calzonazos escriben su primer capítulo, es aquí cuando te ganarás el descenso a los infiernos como el triste que no supo controlar y poner freno a la cantidad de histéricos familiares que van a acosarte las próximas horas. Así que toma nota, amigo:

1. Cuando tu mujer de a luz, asegúrate de que nadie más lo sepa. Si se enteran, se empeñarán en ir contigo al hospital. A veces tardan 10/12 horas en dar a luz, imagínate a tu suegra, y a tu madre juntas durante 12 horas. ¿No quieres eso verdad?. Miente, apaga el móvil, pero sobre todo: cómete el marrón solo, ya eres mayor, eso supone que tienes que gestionar la situación para proteger a tu mujer y a tu hija del estrés.

2. Cuando haya nacido, permanece las primeras horas a solas con tu mujer. Disfruta de un momento único, sed familia. Serán momentos inolvidables que querrás que nadie pisotee con su ansiedad.

3. Llama a la familia, pero insiste en que sólo venga la familia directa (hermanos, padres). Disfruta con ellos este momento, dosifica la visita para que la madre –y tú- no sufráis. A estas alturas debéis estar muy cansados.

4. Utiliza las redes sociales y el email para avisar a amigos, compañeros de trabajo, etc. Cuenta con tu familia para avisar al resto de familiares.

5. Disfruta viendo a tu hija o hijo. Es tuyo, lo has hecho tú. Eso es algo maravilloso. No dejes de disfrutar lo realmente importante.

 

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