Las suegras

por Sancho Lerena


Yo siempre había pensado que el tópico de la suegra era un poco exagerado, pero… quizás se debía a que todavía no tenía hijos. Hasta el momento, mi suegra era una mujer maravillosa, que cocinaba de maravilla.

Amigos. ¡Tened cuidado!. A la mía cuando hablaba de su futura nieta, empezaban a brillarle los ojos, como a Smeagol, del señor de los anillos cuando hablaba de su “preciosso tesoro”.  Dicen que las abuelas maleducan y los padres educan. Yo a veces me temo que las abuelas pueden ser el fuente del mal en el jardín del edén. Lo mismo es extensible a tu madre, por supuesto.

Todo empieza con un “pues yo no hice eso con XXXX “ o un “pues yo a XXX le daba/hacia otra cosa”. Ya la liaste. Prepárate a escupir alfileres allí donde antes había deliciosos pasteles de nata. Y hazlo con cuidado, pues la cosa puede empeorar, escóndelos en la servilleta y dí que están deliciosos.

Según estudios prestigiosos de famosas universidades suecas, las suegras segregan una sustancia corrosiva y extremadamente pegajosa en presencia de la progesterona materna. Es decir, cuando tu mujer empiece a estar muy gorda, tu suegra/madre querrá participar en todas las decisiones relativas a la maternidad: Si el bebé tiene que dormir en su cuna, si tiene que tomar biberón, el tipo de ropa, el tipo de cochecito, el tipo de chupete y hasta donde cojones hay que poner la cuna – Oh mierda!, si aún no ha nacido-, puedes cometer el error de decir en voz alta. No, pardillo, no cometas semejante error. No seas mentecato, acabas de darle otra razón para discutir: – ¿Es que todavía no habéis pensado en ello?-, dirá.

Si tu suegra/madre todavía no se ha quitado la máscara, mejor. Así puedes decirle tranquilamente que lo tenéis todo pensado y evitar que se ponga a dictar instrucciones, como si fuera un general  planificando la batalla. Si opina, procura no llevarla la contraria y decirle que sí a todo.  Es importante quejar claro desde el principio que ya teneis el cochecito, la bañerita, la cunita, el ponchito y todo tipo de mierdas que acaban en “ito” o “ita”. Si no, te encontrás en tu salón un maravilloso “xxxxxito” de color rosa / azul, que no sabes para que diablos es, y que por supuesto, no cabe en tu mierda de salón / cuarto de baño / cuarto del niño. Los futuros abuelos generalmente están deseando tener un nietecillo, si es el primero, entonces estás jodido, porque serás el blanco de todos los regalos, consejos y el centro de todas las conversaciones de aquí hasta que tu mujer eche todo lo que tiene dentro. Imagino que la mitad de las leyendas que circulan sobre las suegras se han debido forjar en esa etapa. El resto de leyendas supongo que será más adelante, cuando la criatura tenga unos añitos y tú evitas como la peste que vaya con sus abuelos porque viene hecha una salvaje.

Las reglas aplicables a las suegras, son similares en el caso de boda: por nada del mundo dejes que pague algo, o aceptes regalos, es una cabeza de playa para la invasión a tu territorio natural, y afectará irremediablemente a la educación y crianza de tu hija. No obstante, pasará lo mismo que con tu madre, al final te encontrarás a un señor en tu boda que no conoces, y no, no es un camamero. Aquí se aplican varios temas muy relacionados con el tema boda: el bautizo, los agujeros de las orejas –si es niña- etc. Darán por supuesto que vas a bautizar a la niña –ya tienen los planes hechos-, y que vas a agujererar las orejas de tu niña –ya tienen los pendientes comprados-.

Anda con ojo, y apóyate en tu suegro, que estará deseando decirle aquello de “¿por qué no dejas que los chicos hagan su vida como quieran?”. Al menos la pelea posterior ya no tendrá repercusiones directas para tí. Le debes una a tu suegro. Apúntatela para que dentro de 30 años puedas devolvérsela al siguiente de la familia. Tu estarás en el papel de tu suegro y tu mujer será “la suegra malvada”, procura recordar esto dentro de 30 años. Esto es como las grandes series de televisión, pasa el tiempo y acabas encontrando explicación a cosas que jamás pensarías que tenían sentido.  Bueno, excepto en “Lost” (Perdidos).

No obstante, la ayuda de las suegras (ambas) es fundamental para cuando necesites ayuda, asi que como en el señor de los anillos, mantén a Smeagol a cierta distancia, porque tiene un rol esencial que cumplir, y es que en el fondo, cuando tú te comportes como un gilipollas integral –varias veces, créeme-, será fundamental que tu mujer tenga alguien cercano en quien apoyarse.

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