Cursos de preparación al parto.

por Sancho Lerena


Damos por supuesto que no serás tan estúpido como para eludir esta tarea que a tu mujer probablemente le haga mucha ilusión. A estas alturas ya deberías saber que tu mujer está sensible. La sensibilidad es importante, porque si tú también pareces sensible todo irá muchísimo mejor. Así que ve, pregunta por ello e infórmate. El riesgo de parecer un insensible es alto. Imagínate una mujer eternamente con la regla, y con motivos para quejarse de todo, exacto. Ahora vuelve a pensarlo, dos veces, si es necesario.

Las clases de preparación al parto constan de una parte teórica que probablemente ya hayas leído, pero que si no es así, son interesantes y básicas. No obstante, son cosas que realmente podrías aprender en menos de una hora, ¿así que porqué duran tanto tiempo?.

Básicamente por los ejercicios que hacen ellas para prepararse para el parto. Olvídate de las películas, yo no ví a ningún tío soplando como un gili al lado de su pareja, estábamos todos aburridos, pensando que aquello era una pérdida de tiempo, y sentados en una silla, mirando como hacían una especie de gimnasia para abuelas. Consejo: llévate un libro, y mírala de vez en cuando sonriendo.

Lo más gracioso de todo es ver al resto de parejas. Verás de todo, y no se asombres cuando oigas que algunas no quieren anestesia (epidural), otras que dicen que no piensan dar de mamar a su bebé y las que dicen que van a darle de mamar hasta que vaya al instituto. Mis favoritas son las que

¡ No creerás lo que oyes !

preguntan –o directamente afirman- que la dieta vegana es la más apropiada un bebé o las que han pensado ya como van a evitar ponerle ninguna vacuna a su niño. También están las que preguntan como hacer para tener el niño en casa, o las que tienen claro que quieren que duerma con ellos hasta los ocho años. Cuando oyes esas cosas, miras a sus parejas y empiezas a pensar que realmente tienen pinta de ser actores contratados por las mujeres que van al curso o el tipico pagafantas que pillan por banda para que les acompañe. No te entra en la cabeza que puedan existir tipos  como ese y que sean padres. En ese momento es cuando uno empieza a pensar que ese cursillo no vale una puta mierda, ¡deberían pasar exámenes antes de ponerse a procrear!.

Pero si no te has dado cuenta todavía, cada uno tiene a su hijo como le da la gana, así que sabiendo esto, eres libre, tú y tu pareja de hacer los planes que sean para vuestro futuro Mussolini o Gandhi.

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