Enhorabuena, ¡vas a ser padre!

por Sancho Lerena


Todo empieza cuando ella te dice que por fin se ha quedado embarazada. Si, amigo, en este blog vamos a suponer que ambos queríais ser padres, si no es asi, deja de leer, porque está claro que si a ti no te hacía mucha gracia el hecho de ser padre, entonces estás jodido. No hace falta ser muy listo para darse cuenta de que si tú realmente no quieres tener un renacuajo compartiendo tu vida,  todo va a cambiar a peor: no sólo tendrás que olvidarte un montón de cosas de tu vida adulta, sino que te vas a enrolar en un viaje muy largo, y no te va a gustar ni el destino ni el trayecto.  Así que deja de leer, total, te vas a amargar más y al fin y al cabo, dentro de un tiempo sabrás de primera mano lo que te espera, sin que un listillo te toque las pelotas antes de tiempo.

Volvamos a aquellos que realmente desean tener un hijo, y que acaban de recibir la noticia –ilusionados- de tener la perspectiva de tener un niño o una niña.

Es maravilloso –piensas- igual llevas tiempo intentándolo –cosa bastante normal- o ha venido de casualidad. En cualquier caso es una oportunidad excelente para hacer piña con tu pareja, de celebrarlo y de hacer planes juntos. Bueno, puede que en el fondo estés un poco aterrado por todo lo que se te viene –se os viene-, pero es completamente normal porque es un gran cambio.

Lo primero que verás cuando vayáis al médico es que para ellos esto que a vosotros os parece increíble y maravilloso, para ellos es más o menos lo mismo que cuando vas al médico hecho polvo con una gripe y él te atiende con un par de palmaditas en la espalda y te dice que esperes en cama una semana. Sin más.

Si, parece ser que lo del embarazo  no es tan grave ni importante para los médicos, al menos hasta que no se “confirme”. Si amigo, llegamos al terreno de la antropología. Para algunas tribus africanas, el niño no se considera que exista hasta que no tiene dos años –después de haber nacido-. En el mundo occidental, se considera más o menos, que hasta que no esté embarazada de tres meses, es mejor no hacerse excesivas ilusiones al respecto.

Supongo que ardes en deseos de contarte a tu familia, incluso a amigos, que por fin tu pareja y tú vais a ser padres. ¡Es maravilloso!. Imaginate la comida familiar, todo alegrías, sonrisas y maravillosos consejos de tu cuñado. Bueno, también estará la cara agria de tu suegro –precursor de los cientos de tíos que te dirán “verás lo que espera, infeliz”. Todo un adelanto sin duda de la reacción social masculina que se avecina en el futuro. Bueno, pues no es buena idea. Lamento dar malas noticias en este punto tan precoz, pero puede que las cosas no salgan bien. Existe un porcentaje importante de aborto espontáneo o como se llame, y que el embarazo no continúe, asi que ahora imagina esas mismas personas, todas ellas preguntando ¿qué ha pasado?, o teniendo que dar explicaciones a todos aquellos que te preguntan ilusionados ¿cómo va el pequeñín?.

Mierda…. sí, por eso mismo, es mejor callarse la boca hasta pasados tres meses, cuando se considera que la cosa tiene toda la pinta de ir bien. Bueno, seguramente eres humano y se lo has tenido que contar a tu madre (ella seguro que lo ha hecho ya) y puede a que un amigo o dos. Por lo menos así puedes hablar con ellos y destapar un poco la presión a la que serás sometido sin duda por la terminología aplastante y los miles de datos que vas a asimilar en breve. Sí, necesitas hablar con alguien –y no me refiero únicamente a tu pareja-, sino que necesitarás a un pobre desdichado que entre birra y birra al que confiarás tus miedos, terrores y alguna que otra ilusión ¿para eso están los colegas no?.

Lo siguiente a la noticia, será sin duda la visita al médico, que le mandará un análisis de sangre para confirmar que está de verdad embarazada y empezar a analizar esas cositas de tres letras con nombres raros que sin duda empezarás a mirar en internet que coño significan.

NO LO HAGAS. Es el primer error de una larga serie que puedes cometer. Un embarazo no es algo tan sencillo como el análisis de sangre que te haces que lo único que dice es que comes demasiados donuts y embutidos. Un embarazo es algo complejo, y tarde o temprano habrá algún valor del análisis que no que está bien, y amigo, ahí es donde empieza la montaña rusa. No te cabe duda que lo haréis alguno de los dos: jugar a médicos y después de un rato en la Wikipedia empezaréis a sudar y a entrar en pánico. Lo que era algo mágico se puede convertir en una película de sobremesa, de esas donde la tragedia pasa como una exhalación por delante tuya y transforma tu vida en un infierno.

Ahi está, el muy canalla

Ahi está, el muy canalla

El médico es realmente quien sabe de estas cosas, y quien cuando vea el análisis dirá “bueno, parece que estas un poco alta/baja de XXXX, tómate estas pastillas” o algo equivalente. Todas las embarazadas consultadas por este autor han tenido algún valor fuera del rango recomendable, es decir, que un proceso complejo como el embarazo tiene particulidades que se salen de lo normal. Te va a tocar, y sólo es el principio. Imagina cuando tu hija tenga 12 años y te pregunte a la hora de comer que es una felación. Jajaja, que divertido!, que le den por saco al TSH, al ACTH, no te agobies por cuatro letras, ¡queda mucha diversión por el camino como para perder energías en el primer contratiempo!.

Durante esos tres meses, tu mayor terror será la primera prueba “seria”  que si que puede tener serias implicaciones en tu vida. La prueba de la traslucencia nucal. Todos los padres lo viven acojonados, ya que puede implicar si tu hijo puede tener síndrome de Down (entre otras cosas chungas), se hace más o menos en la semana 12 (sí, tres meses). Qué te voy a contar que no vayas a leer en la Wikipedia, total no me vas a hacer ni puñetero caso, asi que ve, lee y cuando estés mas tranquilo volvemos al siguiente capítulo.

Recuerda ir a beberte unas cervezas con tu mejor amigo –si es posible que sea padre, mejor -. Los tíos tenemos la manía de no hablar de nuestros sentimientos (o eso dicen las mujeres). Por eso aprovechamos esos momentos de lucidez alcohólica para hablar de la vida, incluidos sentimientos. No seas tonto, aprovecha esos grandes momentos para quitar la tensión que tienes, que a estas alturas empieza a ser algo que crece de forma oculta sin que tu seas consciente.

Anuncios